Depresion postparto

    By: Lamaze International on Apr 01, 2013

    Depresion postparto

    In English?

    Tristeza por el bebé

    El primer paso para aliviar la gravedad de la depresión posparto es saber cómo detectar los síntomas.

    Por Kathryn McGrath, MSW, LSW, CD(DONA), LCCE, FACCE

    La depresión posparto es una parte del embarazo para la cual muchas mujeres no están preparadas. Nuestra cultura tiende a minimizar las dificultades de las primeras semanas, diciéndonos que debemos estar encantadas con la maternidad y agradecidas por la experiencia. Sin embargo, lo cierto esBaby Blues que el período de posparto es una mezcla de momentos alegres y difíciles. Lo imprevisible de cada día, la falta de control sobre tus horarios, la privación de sueño, el hecho de que el bebé no puede decirte lo que desea y la gran cantidad de trabajo, agregados a una multitud de cambios físicos y hormonales considerables conforman una situación que es todo un desafío.

    Nadie espera sentirse triste después del nacimiento de un bebé, pero la realidad es que esto les sucede a muchas mujeres. Aproximadamente entre el 15 y 20 por ciento de todas las madres recientes desarrollan un trastorno emocional posparto (postpartum mood disorder, PPMD), el más conocido de los cuales es la depresión posparto. Los PPMD pueden afectar a cualquier madre reciente, sin importar sus antecedentes de salud, y en cualquier circunstancia. Aunque lo más habitual es que los PPMD comiencen durante los primeros tres meses después del nacimiento, pueden empezar en cualquier momento del primer año después del parto.

    La mayoría de las mamás con PPMD son madres afectuosas y maravillosas que, lamentablemente, están atravesando una afección médica que no es su culpa. Aunque los PPMD no pueden prevenirse, la buena noticia es que son tratables, y también podrás aliviar la gravedad si sabes como detectar los síntomas. Por lo general, obtener ayuda rápidamente y no esperar a que el problema alcance un punto crítico supone una recuperación más rápida y una experiencia más fácil y menos estresante para todos.

    La diferencia entre las emociones normales después del nacimiento y la depresión posparto no siempre es clara. La mayoría de la mujeres (60 a 80 por ciento) experimenta una depresión posparto leve durante la primera o segunda semana después del nacimiento: ocasionalmente lloran, se sienten irritables y tal vez un poco ansiosas y estos sentimientos van y vienen. Por lo general, si estás sintiendo esto lo que necesitas es un abrazo y una siesta. Hacia el final de la primera o segunda semana estos síntomas deben desaparecer. Los síntomas que empeoran o se extienden más allá de ese tiempo tienen más probabilidades de ser signos de depresión posparto.

    La mayoría de las mujeres con una depresión posparto saben que algo no anda bien, no se sienten ellas mismas. Por lo tanto, confía en tu instinto. Los PPMD afectan de manera distinta a cada mujer, pero algunos de los síntomas más comunes son una sensación persistente de tristeza o “bajón”, llanto, falta de apetito, insomnio (incluso cuando el bebé está dormido), sentimientos abrumadores, de culpa y desesperanza. A menudo a las mujeres con depresión posparto se les hace difícil llegar al final del día, porque sienten que todo es un esfuerzo. Casi nada (ni siquiera el bebé) les da alegría. Algunas mujeres experimentan la depresión posparto de otra manera. Están ansiosas, aceleradas y preocupadas por todo.

    Si has experimentado varios de estos síntomas por más de dos semanas y nada de lo que tú o tu pareja hacen te brinda alivio, es hora de que busques ayuda. Generalmente el mejor lugar para empezar es con tu médico, partera o instructor de parto. Ellos deben estar familiarizados con los signos de un PPMD y sabrán dónde remitirte. Un terapeuta especializado en salud mental femenina también sería una excelente persona a quien recurrir. Por supuesto, si estás pensando en hacerte daño o en dañar al bebé, debes llamar inmediatamente a un número telefónico de emergencia como el 911 o la sala de urgencias de un hospital.

    No hay manera de predecir exactamente quién desarrollará depresión posparto, pero existen algunos factores que parecen aumentar las probabilidades. Estos incluyen antecedentes personales o familiares de depresión u otro trastorno de salud mental, una infancia triste o estresante, circunstancias de vida estresantes (como dificultades financieras), y falta de apoyo por parte de tu pareja, familia y amigos. Si crees que puedes correr riesgo de sufrir un PPMD, habla sobre tus inquietudes con tu médico antes de dar a luz para que ambos puedan estar atentos a la aparición de síntomas.

    Un parto decepcionante o difícil también puede contribuir a desarrollar un PPMD. A las madres que tienen que enfrentar desafíos adicionales en el trabajo de parto les suele resultar más difícil procesar la experiencia del nacimiento, dado que pueden albergar sentimientos de rabia o decepción. Si tienes sensaciones negativas con respecto al nacimiento o al bebé, busca para hablar a una persona que te apoye y no te juzgue. Si con el correr del tiempo te das cuenta que estos sentimientos no disminuyen o no te permiten disfrutar de tu bebé, busca ayuda profesional.

    El tratamiento de los PPMD varía de persona a persona y según los síntomas. Las opciones de tratamiento más habituales incluyen alguna forma de terapia hablada o medicación, pero algunos métodos nuevos, como la fototerapia, cada vez son más usados. Discute las ventajas y desventajas de cada enfoque con tu médico o terapeuta. Con tratamiento, un episodio típico de PPMD dura de 6 a 8 semanas. Sin tratamiento, su resolución puede llevar hasta un año o más.

    Durante la etapa de recuperación, debes asegurarte de cuidarte más que nunca. Las siguientes medidas pueden ser básicas pero pueden ayudar a las madres recientes que estén experimentando un PPMD a ayudarse a sí mismas.

    • Procura la ayuda de amigos, familiares o contrata ayuda, como una doula para pospartos, con el fin de aliviar tu carga de trabajo. Así podrás conseguir el descanso que tanta falta te hace y guardar tu limitada energía para cuando más la necesites.
    • Sigue una dieta sana y no consumas café, té u otras fuentes de cafeína para despertarte: sólo empeorarán la ansiedad y la depresión.
    • Intenta incluir el ejercicio en tu día, incluso si es sólo una caminata de 20 minutos por tu vecindario con el bebé en el cochecito de paseo. Los estudios han demostrado que la liberación de endorfinas producida por el ejercicio realmente promueve una sensación de bienestar y puede aliviar las sensaciones de depresión o ansiedad.
    • Ocasionalmente, tómate un respiro del cuidado del bebé.
    • Habla con otras mamás, amigos comprensivos y seres queridos acerca de lo que estás sintiendo y experimentando. Existen sitios web en los que puedes conversar con otras mamás recientes con PPMD, como Postpartum Support International (postpartum.net) o Depression After Delivery (depressionafterdelivery.com).

    Sobre todas las cosas, no seas dura contigo misma. Tú no elegiste tener esta enfermedad. Date el mérito de haber realizado el duro trabajo del parto y mantente optimista. El período de posparto no dura para siempre. Lleva tiempo y paciencia, pero con ayuda pronto verás una mejora y finalmente la recuperación plena.

    Released: April 1, 2013, 9:00 am | Updated: April 2, 2013, 12:18 pm
    Keywords: New Parents | Baby blues | Postpartum depression |


    You must create an account or login with your existing account to provide article ratings.

    New Parents - Spanish

    New Parents - Spanish

    Your Pregnancy Week by Week
    Find A Lamaze Class
    Lamaze Video Library
    Push for Your Baby



    Copyright 2014 Lamaze International. All rights reserved. Privacy Statement | Terms of Use